doom

[RESEÑA] DOOM

Doom es el mejor ejemplo de que una serie se puede mantener fiel a sus raíces y al mismo tiempo entregar una obra que se sienta fresa y novedosa. Si tenías sed de Doom clásico, bienvenido al infierno, estás en casa, pasa y siéntate, tranquilízate, que al fin ya estás aquí y qué más te da. Tienes frente a las narices la mejor campaña FPS del año, con un control delicioso y nuevas mecánicas que traen a Doom a esta generación.

OCIOGRAFICO

Ocio Gráfico No. 108

El dominio del blog murió y no sé por qué wordpress no me deja renovarlo. Así que mientras veo qué sucede nos regresamos en el tiempo y tenemos nueve letras más en la url. Tal vez aplique locura y nos cambiemos a ser thepsbutton punto com, pero solo sé que no sé nada. En fin, bla, bla, bla, salten que bla, bla, bla, nalgas y arte y pixeles y así.

OCIOGRAFICO

Ocio Gráfico No. 107

Otra semana, otra excusa para un poco de ocio gráfico. Unos días muy movidos hemos tenido: Se murió Juanga y duele, Deus Ex: Mankind Divided salió arañado por el hambre de Square Enix y Nintendo mató oficialmente al WiiU con un direct en el que tomó los cuerpos inertes de varios juegos de la cosola casera para sacarse del culo versiones portátiles de las mismas. Ya mejor salten, tantas lágrimas no me dejan escribir bien.

28602u

1989-2016: Un favorito por año

Hoy vamos a mirar al pasado. Empezando en el día en que nacimos y terminando en el punto en donde nos encontramos hoy. Un pequeño ejercicio para recordar y rankear año con año nuestros juegos favoritos. Para mantener frescos en nuestra memoria a todos esos títulos que nos han acompañado año con año durante nuestra vida. Y verán lo interesante que es hacerlo, porque aquí uno se da cuenta cuáles han sido los mejores años del videojuego.

OCIOGRAFICO

Ocio Gráfico No. 106

La vida se me atravesó por el camino y por eso este congal ha estado tan abandonado. Pero aquí estamos nuevamente. Con arte. Con mucho videojuego. Con ganas; que es lo más importante. Salten por su ración audiovisual de colores y formas que entregan lo más precioso que puede insparar este loco mundo de pixeles y polígonos. ¡Átomos!